Reflexiones sobre la Vida en Pareja

Algunas veces la vida en pareja se torna aburrida y desesperante. Más aún cuando la mayor parte del tiempo que se comparte es entre estrés y exigencias.

Para disfrutar de la convivencia en pareja, es importante decidir poner esta relación entre las prioridades de nuestra vida.

Esto significa dedicarle tiempo de calidad, es decir compartir tiempos en los que tengamos  energía, lucidez y apertura, en una actitud de presencia en cuerpo, mente, corazón y alma. En consciencia del regalo que significa poder compartir con la pareja.

En este agitado mundo, podemos hacer de nuestra relación de pareja un oasis de agua fresca si ponemos lo mejor que tenemos cada día. Pongamos entre nuestras prioridades compartir tiempo de calidad con nuestra pareja y cosecharemos grandes frutos de paz y amor.

Rara vez estamos realmente conscientes de las intenciones que subyacen detrás de nuestro comportamiento en la pareja. Sin embargo, estas intenciones se reflejan en cada comportamiento y en la actitud general en la relación con la pareja.

Cuando la intención es únicamente de recibir, el comportamiento se caracteriza por excusar y justificar constantemente las fallas o defectos, por no aceptar la propia responsabilidad, así como por querer tener constantemente el control, el poder y el dominio sobre la pareja. Además también se manifiesta en una conducta de celos y posesión frecuente.

Por otra parte, cuando la intención es dar además de recibir, el comportamiento es de contribuir y cooperar, de aceptar y asumir la responsabilidad personal, de dar y recibir estímulos positivos. También de permitir y estimular el crecimiento y desarrollo personal y de la pareja.