Nuestra Relación con los Ángeles

Los Ángeles Desde el Principio de la Creación

En el principio de la creación estaba Dios, el Gran Espíritu y todavía no había mundo, sólo un gran vacío. No había luz, sólo oscuridad. Existía Dios, espíritu sin cuerpo, que no se puede tocar y ver como nosotros y que no necesita de nada material.

Dios siempre ha existido y siempre existirá. No hay nadie más poderoso que Él. Dios es el soberano del universo y nos ha dado la vida y consciencia para reconocerle y buscarle. Nos ha dado el regalo de la libertad para poder elegir en cada paso de nuestro camino para construir y desarrollar nuestra vida.

Los Ángeles fueron creados muchísimo tiempo antes que los seres humanos, desde el inicio de la creación. Ellos cedieron su libre albedrío por amor a Dios para ponerse a su servicio.

Dios ha creado cada cosa con amor, y nosotros, los seres humanos, no somos la excepción.

 

Los Ángeles nos Acercan a Dios

Para desarrollar una relación con Dios es importante reconocer la grandeza inconmensurable e indescriptible de su magnificente espíritu y reconocer a la vez la chispa divina de Él que habita dentro de nosotros. Algunas veces nuestra relación con Dios ha estado en tibieza o distancia por la interpretación que hemos hecho sobre las experiencias del pasado, por ignorancia o por querer desarrollar esta relación sobre conceptos intelectuales. Parte de esto se debe al ego que sentimos, al impulso constante de dominar, poseer y controlar todo. Una relación con Dios provoca temor de no poder estar en control de las situaciones. El ego, por su naturaleza, nos empuja siempre a dudar, desconfiar y negar del amor de Dios para nosotros.

La realidad espiritual nos invita a confiar más allá de la lógica del intelecto. Es necesario ver con los ojos del amor, pero eso no es siempre tan fácil. Los ángeles oran por nosotros y nos ayudan a conocer y amar a Dios, sólo necesitamos pedirles su ayuda. A través de ésta podemos recibir guía, iluminación, sanación, protección, provisión y amor divino. Entonces, observaremos cómo se van produciendo grandes cambios en nuestra relación con Dios y en nuestra vida.

 

Los Ángeles Oran por Nosotros

En algunos momentos de la vida sentimos bloqueado el flujo del amor manifestado en la bondad, la paciencia, la esperanza y todas las virtudes espirituales. En esos momentos nos es muy difícil encontrar cómo abrir las puertas del corazón y pensar con amor. Precisamente en esos momentos, cuando más lo necesitamos, los Ángeles oran por nosotros y nos ayudan.