Métodos para relajarse

El mundo del corre, corre

La vida que actualmente hemos construido se asemeja más a un caos que a un remanso. Corremos de casa al trabajo, del trabajo al mercado, del mercado a recoger a los niños en la escuela o sus actividades extra-escolares, y de ahí el último respiro dedicado a la llegada a casa; no sin antes pasar por largas colas de tráfico. Ya en la  casa, la preparación para la cena, y después ultimar detalles de las tareas escolares, organizar el día siguiente.  Y un cuerpo que se desploma sobre el colchón, que es lo más semejante a una nube en el cielo, al caer la noche.

Y entre toda esta locura, hay que hacer tiempo para la familia, alguna actividad intelectual o física para distraernos y alimentar el espíritu. Luego, los fines de semana organizados entre almuerzos familiares,  siestas que se acumulan y tiempo de intimidad (si quedan fuerzas).

En fin, algunas personas han encontrado en este ritmo alterado, espacios de pocos minutos o algún tiempo diario para recargar las baterías nutriendo el cuerpo físico con una dieta saludable y técnicas fáciles a través de la respiración o con visualizaciones que confieren estados de pronta relajación o aquietamiento.

 

Las formas de auto-educarse

Ante todo, se debe reconocer que necesitamos más aquietamiento en nuestra vida y que la velocidad con que conducimos nuestro carro personal va demasiado rápido. Luego hay que buscar que formas nos ayudan a estar mejor. Siempre es conveniente repasar como estructuramos nuestro tiempo y cuanto de él utilizamos para estar en gozo, alegría, actitud positiva, etc. Luego de esto, sí es posible, reestructuramos nuestra agenda con el fin de que los tiempos personales cumplan el objetivo de traernos más bienestar.

Otro factor puede ser observar cómo está nuestra salud. Si hay síntomas de agitación, menos apetito, estados de alteración del sueño, fatiga, cansancio físico o mental, problemas digestivos, pérdida de memoria, ansiedad o presión alta será conveniente que realice un chequeo con su médico y además que inicie un cambio sustancial de forma de vivir.

 

Técnicas que ayudan

Las técnicas de relajación pueden ayudar a mejorar el estado de salud física y mental. Las técnicas de relajación son procedimientos para la consecución de estados psicofísicos opuestos a la conmoción y la tensión. Sus características son una disposición anímica positiva y una sensación de bienestar, pero, sobre todo, la supresión de la angustia, inquietud, ansiedad, estrés, entre otras.

Los métodos de relajación son técnicas que nos enseñan determinadas formas de comportarnos con el cuerpo para reducir la activación. Su aplicación a la vida cotidiana  supone aprender a dar respuestas diferentes a las de activación en determinadas situaciones.

Al aprender a relajarse se aprende una conducta diferente con el propio cuerpo. Se considera por tanto a la conciencia corporal el medio fundamental para
cambiar y modificar las respuestas emocionales y motoras.  Aunque es preciso tener en cuenta que se entra en un proceso de realimentación, puesto que el movimiento consciente ayuda a incrementar a su vez la conciencia corporal y la relajación.

Algunas técnicas conocidas son la relajación progresiva de Jacobson, el entrenamiento autógeno de Schultz, las meditaciones guiadas, las visualizaciones guiadas y la hipnosis. Existen muchas variantes de estas formas básicas.

Es importante ejecutar estas técnicas en ambientes adecuados, donde la luz sea tenue, exista disminución de ruidos externos y el aroma del lugar sea agradable.

La posición óptima es extenderse en una superficie cómoda, acostados o recostados en un sillón que acompañe la curvatura de la columna de manera natural. Lógicamente, es recomendable usar ropa cómoda, nada que ajuste para que permita una relajación rápida.

 

Beneficios

Algunos de los beneficios son: la toma conciencia del propio cuerpo, conciencia del espacio interno, conciencia de la piel, del esquema corporal y todo el campo senso-perceptivo. Se aplican en estados de alteración emocional (ansiedad, irritabilidad, enojo o fobias), problemas de tensión, hipertensión, insomnio, problemas digestivos, colon irritable y cualquier manifestación de estrés.

 

Compromiso personal

La salud que tenemos es la salud que construimos. La lucidez mental depende de lo que ingerimos emocionalmente. La felicidad que emanamos depende de los que hemos dedicado a sanar y limpiar en nuestro corazón.

Un corazón que ríe, goza, se expande y da amor es un órgano saludable. Quien edifica armonía, bienestar, tiempo de esparcimiento y tiempo para construir en el amor tiene un excelente pronóstico de vida plena. ¿Qué tipo de vida ha construido usted hasta ahora? Si cree que no ha sido lo suficientemente amorosa en todo sentido no espere más y ponga manos a la obra. Busque formas saludables de tener bienestar en su vida.