El Poder de la Gratitud

Poco mencionado; quizás se ha subvalorado el poder de la Gratitud. Solemos pasar el día entre prisas y quejas, entre rutinas y condicionamientos que incluso pueden llegar a adormecer nuestros sentidos, nuestra percepción de la realidad. Dentro de esta rutina afanada, ignoramos que cuando nos disponemos a reconocer con regocijo la bondad de la vida hacia nosotros se abre un portal de bendiciones de abundancia. Dar gracias es una forma de reconocer la bondad de la vida. Cuando damos gracias estamos sintonizándonos con la Fuente de la Abundancia. Esta abundancia se manifestará en todos los aspectos, en una riqueza material y espiritual.

 

La Apreciación de la Belleza y la Gratitud


Para poder agradecer necesitamos aprender a ver la belleza que puede manifestarse desde la pequeñez y perfección de una hormiga hasta la majestuosidad de la Creación como un todo asombroso e infinito. Y en el intermedio, la belleza de la Tierra y las maravillas del reino animal, vegetal, mineral y por supuesto la belleza de los seres humanos. Pero, ¿cómo poder ver la belleza, incluso en los procesos de aparente fealdad? La mente intelectual tiende a resolver, comparar, encontrar equilibrios perfectos; por lo tanto enjuicia, juzga y se orienta al inconformismo. Cuando vemos desde nuestro interior, integrando las posibilidades del corazón, el alma, el cuerpo y la mente, veremos mucho más ampliamente la realidad de lo que es, y podremos apreciar la belleza que nos conduce a la gratitud. Porque ver con amplia visión implica también ver la belleza en los tiempos de adversidad, en los momentos de aparente escasez y aún dentro del inevitable sufrimiento (que nos han enseñado a ver con aversión).

 

Gratitud y Humildad


No es posible encontrar en nuestro interior la sincera gratitud si no emana desde la vertiente de la humildad. Esta vertiente proviene desde el Río Bendito de la Vida del que todos somos parte. En donde cada ser creado debe ser reconocido, valorado y tiene su lugar y proceso que es respetado por su naturaleza y esencia única; en su propio ritmo y manifestación. ¿Por qué esto es tan importante? Porque así reconocemos que todos somos importantes e igualmente amados por el mismo Creador. Ninguno es superior, todos somos valiosos. Todos estamos hechos de la misma materia, o más bien procedemos de la misma Fuente de energía divina.

 

Gratitud y Consciencia


El ser humano, a diferencia de los animales, puede reír conscientemente, puede hacer el amor conscientemente, puede elegir conscientemente, puede co-crear conscientemente. Suele suceder que tanto los seres del reino mineral como del reino animal pueden dar respuestas (positivas o negativas) frente a ciertos estímulos condicionados que provoquen placer o aversión, pero esto no debe confundirse con acciones que provengan de la consciencia. Sin embargo, el ser humano es canal de vida con consciencia para percibir, para elegir dar y recibir, para poder agradecer reconociendo la presencia del Gran Espíritu Creador y su manifestación. Además es necesario estar abierto y en el presente para que se dé el aprecio de aquello por lo que se agradece.

 

La Gratitud, Imán que atrae la Abundancia


Somos códigos de información en la vasta Creación, emitimos y sumamos información en el flujo de la energía universal. Cada pensamiento, cada emoción, cada palabra, cada acción se suma a la red de información de la energía universal. Nuestros pensamientos de queja y pesimismo sintonizan con niveles vibratorios que responden atrayendo más de “eso” hacia nosotros. Es importante cambiar nuestro diálogo interior de escasez por un diálogo de proclamación de abundancia. Habrá un cambio significativo si nuestro pensar, sentir, decir y hacer están en niveles vibratorios superiores. Para esto, podemos habituarnos a agradecer y bendecir. Entonces veremos con asombro cómo entraremos en sintonía con la Fuente de la Paz, de la Salud, del Gozo, de la Sabiduría, de la Protección y de la Abundancia que fluye a través del Río Bendito de la Vida. La Gratitud que proviene desde el corazón, desde la luz del alma es poderosa.