Cuerpo y Enfermedad

Las Experiencias Construyen Nuestra Vida

Todos los seres humanos estamos expuestos a situaciones difíciles y traumáticas, pero reaccionamos y enfrentamos las experiencias para superarlas e integrar estas a nuestros aprendizajes. No siempre esto funciona así. Cuando la realidad supera la capacidad de aceptación, desarrollamos nuevos escenarios para afrontar y sostener una experiencia que termina esculpiendo emociones negativas y dolorosas.

Esto va formando un terreno silencioso en nuestro cuerpo, que aunque se manifiesta con signos y síntomas, si no se atienden, terminan convirtiéndose en una enfermedad, o trastorno. Aprender a leer nuestros síntomas es comprender como se expresa nuestro cuerpo y cual es el mensaje que debemos entender para hacer los ajustes necesarios que permitan recuperar nuestro bienestar.

Somos artífices de lo que pensamos y sentimos, y cambiar nuestros patrones de pensamiento es una opción viable para acceder a un cambio real y duradero en nuestra vida. Ninguna experiencia de la vida es solo buena o mala, un castigo o un triunfo, son situaciones que esconden valiosos regalos para nuestro crecimiento, y atravesarlas con conciencia es lo que marca el resultado.

Las experiencias tienen un significado personal según la historia que hemos construido y se relacionan con aspectos varios de nuestra vida, como por ejemplo: nuestra historia familiar, nuestra relación con los padres, nuestros patrones de crianza y nuestras experiencias en la vida entre otras.

 

El Proceso de Grabación: Cuerpo-Emoción

De acorde a como interpretamos las experiencias de la vida es que el aprendizaje se integra, y  aquello que no se puede incorporar se queda alojado en algún espacio de la mente o del cuerpo. En el cuerpo y mente las conductas no son solo casualidades, son intrincadas causalidades gestadas, tramadas, elaboradas para lograr la supervivencia: seguir vivos a pesar de la experiencia misma.

Si las situaciones negativas y preocupantes quedan atoradas en la mente y no encuentran una solución, es decir, no pueden integrarse debidamente y quedan suspendidas a la espera de resolución, se genera un conflicto que genera ansiedad, tensión y estrés. Esto se va a manifestar a través de síntomas de enfermedad o trastorno.

La comprensión del mundo se capta a través de todo nuestro equipo senso-perceptivo (los sentidos). Esta interpretación a través de compleja biología es llevada al cerebro, que a través de su banco de datos, la interpreta y le da sentido. Sumado a esto, la interpretación está unida y relacionada por las experiencias anteriores y pasadas. Estas son las que van conformando nuestra biblioteca de experiencias, que servirán a su vez para futuros eventos.

 

La Enfermedad como Resolución de Conflicto

La salud puede ser comprendida como el equilibrio armónico y el buen funcionamiento de órganos y sistemas biológicos. La salud mental esta relacionada a la capacidad de manejar una apropiada adecuación, integración y adaptación de las experiencias de la vida. La enfermedad en cambio puede ser interpretada como: alteraciones al organismo negativas que se pueden reflejar en síndromes o factores recurrentes. Estos generalmente son influenciados por la mente y nuestras experiencias.

El cuerpo se expresa a través de síntomas. Los síntomas son transacciones y soluciones simbólicas. Ellos revelan algo sobre la naturaleza del problema. Pueden interpretarse también como  las formas desesperadas del cuerpo para llamar la atención a la mente sobre qué se debe atender, porque peligra la estabilidad biológica y por lo tanto la sobrevivencia. Esta forma que tiene el inconsciente de hacer consciencia a través de un síntoma es un proceso increíble que experimentamos día a día.

Sin caer en una explicación simplista, los síntomas físicos emergen de un complejo interior biológico que busca su equilibrio y que la mayor parte de las vivencias emocionales alteran. Nuestra sobrevivencia como especie depende de la posibilidad de expresar la vida a través de la funcionalidad de nuestro cuerpo biológico. La biología se mueve y desarrolla formas diferentes para mantener ese equilibrio. La enfermedad también es una expresión de un desequilibrio para resolver un conflicto, que de manera rebuscada ha estado luchando en el interior de la mente para ser liberado.