Aprendiendo a Confiar en el Amor de Dios con los Ángeles

La Importancia de Confiar en las Propias Intenciones
Somos seres que gozamos de libre albedrío; podemos elegir los pensamientos y emociones que queremos alimentar. Podemos elegir nuestras acciones y aún nuestras palabras y esto es un privilegio. Es importante estar conscientes de esta libertad y sus regalos.
La claridad y calidad de nuestras intenciones se manifestarán en los pensamientos, sentimientos, palabras, decisiones y acciones, por lo que es muy importante aclarar y elegir conscientemente las intenciones que sostienen.
Cuando estamos claros de que nuestras intenciones tienen como propósito construir y crear bienestar para nosotros y los demás, todo fluye y se manifiesta como resultado de esta intención; nos sentimos confiados, seguros y con el poder que da la verdad sostenida en la integridad.
Suele suceder que cuando confiamos en la buena voluntad de nuestras intenciones nos es más fácil confiar en la buena voluntad de las intenciones de los otros. Esto se debe a que la experiencia personal de lealtad a sí mismo es determinante para creer y confiar en que otros también pueden ser leales a sí mismos.

 

La Confianza en la Intención del Amor de Dios
¿Será fácil confiar en nuestra capacidad de amar, en nuestra intención amorosa? Posiblemente por el mismo hecho de que psicológicamente no somos capaces de amar en absoluta incondicionalidad nos es difícil creer que alguien pueda amarnos de esta forma.
Nuestra parte ego o yo psicológico en la sombra sabotea y obstaculiza con frecuencia nuestro crecimiento amoroso. Proyectamos desde nuestro yo psicológico en sombra el temor de no encontrar quién pueda amarnos incondicionalmente y creemos que Dios tampoco podrá hacerlo. Necesitamos ascender a nuestra consciencia superior, ver al amor desde el corazón y desde el alma no únicamente con el intelecto y poner nuestra confianza en el Alma de Dios, en su Divino Amor.
Confiar en el amor de Dios nos sintoniza con la paz, la sabiduría, la provisión, la protección y todas las energías divinas que pueden hacer de nuestra vida algo realmente maravilloso.
Podemos elegir con nuestro yo psicológico en luz ascender hacia nuestra consciencia espiritual y abrirnos como canales del amor divino. Es seguro que nuestro yo psicológico tiene limitantes para amar, pero en conexión con nuestro yo espiritual o ser superior esas limitantes se transformarán en capacidad ilimitada para crecer amorosamente.
Si elegimos entregarnos como canales del amor divino, éste se manifestará en nuestras relaciones y todas las áreas de nuestra vida, obrando pequeños y grandes milagros. Ya no será nuestra sola fuerza, sino la fuerza del amor divino expresándose a través de nosotros. Esta consciencia nos permitirá confiar en que la intención del amor de Dios se está manifestando en nuestra vida a cada instante, en toda circunstancia.

 

La Sanación de la Desconfianza con los Ángeles
A pesar de nuestros esfuerzos por confiar, las constantes amenazas externas y las experiencias del pasado nos hacen desconfiar de las intenciones de Dios para nosotros.
Es indispensable decidir sanar esta desconfianza pues afecta todas las áreas de la vida. Hay que tomar en cuenta que la parte dañada es el yo psicológico por lo que será de gran ayuda trabajar en psicoterapia, asistir a seminarios, cursos, talleres, grupos de apoyo, grupos de lectura y todo aquello que pueda ayudar a transformar las creencias y experiencias limitantes.
Sin embargo, para que esta sanación sea poderosa es muy importante sumar el apoyo espiritual de la meditación y la oración. Se puede dejar un tiempo del día para realizar estas prácticas aunque, generalmente son muy poderosas compartidas en grupo.
No debemos resignarnos a vivir en desconfianza, el amor de Dios quiere penetrar en nuestras vidas y necesitamos estar receptivos para que esto sea posible.
Los ángeles son un maravilloso apoyo para poder sanar la desconfianza. Podemos pedir su ayuda para que nuestros pensamientos, creencias, sentimientos y experiencias del pasado se transformen en flexibilidad, claridad, verdad, fe, confianza, paz, amor y todo eso que tanto necesitamos.
Tomemos la decisión de sumar el apoyo espiritual a la sanación de nuestro yo psicológico para recuperar la confianza. ¡Nuestra vida cambiará!